verano

Hoy se me ha hecho tarde en la cama. Voy a comer cualquier cosa. ¿Salimos?. Te recojo en la puerta de tu casa. ¿Vamos a la playa?. Ponme al día de todo lo que te ha pasado con ‘este’ desde diciembre. No le des más vueltas. Un bañito y que el sol se encargue del color de esta tarde. ¿Te apetece tomar algo?. Una coca cola con dos hielos. Pero sin limón. ¿Tú qué quieres?. Ya que estamos… ¿cenamos juntas?. Va, nos cambiamos y comemos algo en cualquier bar. En 15 minutos aquí. Pantalón corto, top y sandalias.  Nos hemos pasado pidiendo, ya no puedo más. ¿Quedamos con estos en la terraza?. Un gin-tonic. Mi canción favorita. Ven conmigo a bailarla. Otro gin-tonic. No hay quién nos pare. Hasta que salga el sol.

Laura Lozano

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cuida lo que tienes

No siempre tienes razón. No lo hagas si no lo sientes. Trata de entender las cosas. Paciencia y comprensión. No eres a la única a la que le duelen las palabras, los gestos. No seas egoísta. Ponte en el lugar del otro. Haz las cosas fáciles, se puede. No te enfades por cosas que no merecen la pena. Recuerda que ese tiempo que estás molesta lo estás dejando de disfrutar, es decir, lo estás tirando a la basura. No llores. Y si lloras, cuéntame porqué, vamos a solucionarlo. Dale más motivos a esa persona para que se quede que para que se vaya. Deja tu orgullo a un lado, sirve de poco. Reinvéntate antes de que sea demasiado tarde. Y quiere. Sin prejuicios ni reproches. Vamos a volverlo a intentar.

Laura Lozano

abriendo camino

Vamos a reescribir el cuento. Vamos a entender que las cosas también pueden salir mal. Vamos a pensar antes de hablar. Vamos a no cagarla. Por lo menos, no tanto como hasta ahora. Sobran los gritos, la rabia y el dolor. Estamos en nuestro derecho de equivocarnos. Pero también de rectificar. Vamos a intentarlo de nuevo. Respira: un, dos, tres. Piénsalo. Mereces la pena y mucho. Igual que la merecen todos los momentos que hemos compartido hasta ahora. Vamos a seguir luchando, no te rindas. Y si lo haces, dímelo, háblame. Yo voy a poner la energía que a ti te falta. No te guardes ni un mal sentimiento, sácalos todos. Grítale al mundo que tienes problemas pero que vas a solucionarlos. Que vamos a conseguirlo. Eres más fuerte de lo que crees. No estás solo.

Laura Lozano

entre el ayer y el mañana

Nos gustaría ser más altos, más bajos, más delgados, más ricos, con el pelo más largo, más rizado. Preferiríamos vivir en otra ciudad, tener otro coche, elegir nuestras vacaciones en un lugar de playa en vez de en uno de montaña y viceversa. Cuando decidimos estar con alguien, nos pesa, pero cuando nos dejan, nos duele. Nos damos cuenta de lo que ocurre cuando ya no se puede hacer nada: ese trabajo al que renuncié, esa mentira que podría haberme ahorrado, ese concierto al que no fui, esa persona a la que no le demostré. Dejamos de disfrutar del ahora porqué nos preocupa el ayer que ya no podemos cambiar. Pero eso último siempre se nos olvida. No te lamentas más, el pasado no va a volver, el futuro no ha llegado y el presente es tuyo. ¡Vive, joder!

Laura Lozano

suelo tantas cosas

Suelo pasar por alto comentarios hirientes. Personas con más caras que la luna. Mentiras a medio pensar. Suelo hacer más cosas por los demás de las que debería. Sorpresas, regalos, sonrisas. Suelo creer que apostarán por mi igual que yo lo hago por ellos. Todo a una carta; Y, efectivamente, me dan el palo. Suelo permitir que me exijan veladamente eso ”que tantísima ilusión les hace’. Suelo imaginarme que me echarán una mano y así es, me la echan al cuello. Suelo defender que todos llevamos la valentía por bandera. Pero muchos la esconden demasiado rápido. Así que desde hace poco, suelo prometerme que me mantendré alejada de quienes no jueguen limpio, de quienes lo tiñan todo de un egoísmo rancio. Si alguien es importante aquí soy yo y se me había olvidado.

Laura Lozano

que nunca termine

Cada vez que me haces la guerra. En la cama, en el coche, en el salón. E incluso cuando me haces la paz. Cuando le enseñas los dientes a los problemas y les gritas que no van a poder con nosotros.Cuando me miras orgulloso por no dejarme vencer. Cuando te aprieto la mano cuando tienes miedo. Cuando te inventas respuestas convincentes a las preguntas de mi vida. Cuando imaginas un futuro feliz y me prometes que lo tendremos. Cuando me enseñas tu mundo y me invitas a entrar en él. Cada vez que tu escudo es la paciencia. Cuando eres calma y me liberas. Cuando te ríes a carcajadas después de enfadarme durante horas. Cuando me convierto en tu refugio. Cada vez que caminamos de la mano mientras nos cae encima un aguacero. Cuando sentimos que lo mejor que podíamos hacer, lo hicimos. Seguir, permanecer, luchar.

Es por eso -y por mucho más- por lo que te quiero.

Laura Lozano

debilidades

Hacía tiempo que ya no la notaba igual: su mirada había perdido color, se le había apagado la sonrisa, ya no quería ni verse en el espejo. Lloraba con una facilidad pasmosa y cada vez notaba la felicidad un poquito más lejos. Se limitaba a dejar la vida pasar, había entregado las armas después de luchar durante tanto tiempo. Y cada día le dolía un poquito más el corazón, porque lo peor de fallar, es fallarse a uno mismo. Ya no tenía más excusas que ponerse, ni ganas de inventárselas. Siempre tuvo fuerzas pero decidió abandonar sin esperar a que la partida terminase. Sin saber hacía qué lado había caído la moneda. Había dejado de creer en sí misma y no sabía cuándo podría volver a hacerlo. Yo siempre se lo dije: ”tú peor enemiga eres tú misma”.

Laura Lozano