Sigue luchando, ya queda menos.

De repente un día pasa. Pasa que deja de importar el trabajo. Deja de importar el dinero. El partido de los domingos, el restaurante al que quiero ir, ese viaje que tengo en la cabeza. Todo deja de importar porque en ese momento lo más importante es ‘que todo salga bien‘. Nada más simple que eso. De repente se rompen todas las prisas, los compromisos y las citas. Y te das cuenta de que por mucho que te esfuerces en llevarle la contraria a la vida, ella siempre tiene otros planes para ti. Le da igual si estás preparada para pasar por ellos porque ella ya ha decidido que lo harás. Demuéstrale que no vas a rendirte. Plántale cara. Que no se agote ni la fuerza de tus suspiros. Sigue luchando. Ya queda menos.

Laura Lozano

 

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un martes efímero

Hoy tal vez hayas perdido el metro. Te han hablado como si no valieses nada. Hoy no has recibido ese mensaje que tienes tantas ganas de leer. Has metido un poco la pata. Cuando has vuelto al coche, había una multa. Te has resbalado delante de toda esa gente. Has llegado tarde. Querías volver a casa a los diez minutos de haber salido por la puerta. O tal vez has llegado a casa sin energía. Respira, tan solo es un mal día. Y un mal día solo tiene 24 horas. No tires la toalla, mañana todo habrá acabado. Sigue luchando.

Laura Lozano

verano

Hoy se me ha hecho tarde en la cama. Voy a comer cualquier cosa. ¿Salimos?. Te recojo en la puerta de tu casa. ¿Vamos a la playa?. Ponme al día de todo lo que te ha pasado con ‘este’ desde diciembre. No le des más vueltas. Un bañito y que el sol se encargue del color de esta tarde. ¿Te apetece tomar algo?. Una coca cola con dos hielos. Pero sin limón. ¿Tú qué quieres?. Ya que estamos… ¿cenamos juntas?. Va, nos cambiamos y comemos algo en cualquier bar. En 15 minutos aquí. Pantalón corto, top y sandalias.  Nos hemos pasado pidiendo, ya no puedo más. ¿Quedamos con estos en la terraza?. Un gin-tonic. Mi canción favorita. Ven conmigo a bailarla. Otro gin-tonic. No hay quién nos pare. Hasta que salga el sol.

Laura Lozano

cuida lo que tienes

No siempre tienes razón. No lo hagas si no lo sientes. Trata de entender las cosas. Paciencia y comprensión. No eres a la única a la que le duelen las palabras, los gestos. No seas egoísta. Ponte en el lugar del otro. Haz las cosas fáciles, se puede. No te enfades por cosas que no merecen la pena. Recuerda que ese tiempo que estás molesta lo estás dejando de disfrutar, es decir, lo estás tirando a la basura. No llores. Y si lloras, cuéntame porqué, vamos a solucionarlo. Dale más motivos a esa persona para que se quede que para que se vaya. Deja tu orgullo a un lado, sirve de poco. Reinvéntate antes de que sea demasiado tarde. Y quiere. Sin prejuicios ni reproches. Vamos a volverlo a intentar.

Laura Lozano

abriendo camino

Vamos a reescribir el cuento. Vamos a entender que las cosas también pueden salir mal. Vamos a pensar antes de hablar. Vamos a no cagarla. Por lo menos, no tanto como hasta ahora. Sobran los gritos, la rabia y el dolor. Estamos en nuestro derecho de equivocarnos. Pero también de rectificar. Vamos a intentarlo de nuevo. Respira: un, dos, tres. Piénsalo. Mereces la pena y mucho. Igual que la merecen todos los momentos que hemos compartido hasta ahora. Vamos a seguir luchando, no te rindas. Y si lo haces, dímelo, háblame. Yo voy a poner la energía que a ti te falta. No te guardes ni un mal sentimiento, sácalos todos. Grítale al mundo que tienes problemas pero que vas a solucionarlos. Que vamos a conseguirlo. Eres más fuerte de lo que crees. No estás solo.

Laura Lozano

entre el ayer y el mañana

Nos gustaría ser más altos, más bajos, más delgados, más ricos, con el pelo más largo, más rizado. Preferiríamos vivir en otra ciudad, tener otro coche, elegir nuestras vacaciones en un lugar de playa en vez de en uno de montaña y viceversa. Cuando decidimos estar con alguien, nos pesa, pero cuando nos dejan, nos duele. Nos damos cuenta de lo que ocurre cuando ya no se puede hacer nada: ese trabajo al que renuncié, esa mentira que podría haberme ahorrado, ese concierto al que no fui, esa persona a la que no le demostré. Dejamos de disfrutar del ahora porqué nos preocupa el ayer que ya no podemos cambiar. Pero eso último siempre se nos olvida. No te lamentas más, el pasado no va a volver, el futuro no ha llegado y el presente es tuyo. ¡Vive, joder!

Laura Lozano

suelo tantas cosas

Suelo pasar por alto comentarios hirientes. Personas con más caras que la luna. Mentiras a medio pensar. Suelo hacer más cosas por los demás de las que debería. Sorpresas, regalos, sonrisas. Suelo creer que apostarán por mi igual que yo lo hago por ellos. Todo a una carta; Y, efectivamente, me dan el palo. Suelo permitir que me exijan veladamente eso ”que tantísima ilusión les hace’. Suelo imaginarme que me echarán una mano y así es, me la echan al cuello. Suelo defender que todos llevamos la valentía por bandera. Pero muchos la esconden demasiado rápido. Así que desde hace poco, suelo prometerme que me mantendré alejada de quienes no jueguen limpio, de quienes lo tiñan todo de un egoísmo rancio. Si alguien es importante aquí soy yo y se me había olvidado.

Laura Lozano