2018

Me he prometido dejar de contentar a todo el mundo. Hacer menos favores a esas personas para las que nunca es suficiente y a las que nunca les acabo de gustar. Me exijo más tiempo para mi. Tiempo para pensarme, para dormirme, para quererme. Me he propuesto abandonar todas aquellas cosas a las que no les vea sentido, dejarlo correr, no insistir más. Quiero ser más consciente de dónde está mi límite. Y voy a rendirme. Por qué no. Tengo derecho a hacerlo y a decidir cuando quiero comenzar de nuevo la aventura. Voy a luchar por las personas que quiero que se queden, por esas que me hacen tanto bien. Y voy a abrir puertas y ventanas a todas aquellas que no aporten nada. Voy a creerme que aunque lo malo es culpa mía, lo bueno también. Y voy a dejar de suertes y de casualidades. Voy a hacerlo, es lo mínimo que me merezco.

Laura Lozano

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soy imbécil

Si no funcionó, fue por algo. Seguramente hubo uno o varios motivos que provocaron todos y cada uno de los arañazos que tenía en el corazón. Es por eso por lo que decidí alejarme. Alejarme de ti. De todos aquellos besos sin dueño. De todas aquellas sonrisas entre cervezas. De todas aquellas noches en las que pasaba algo más que las horas entre nosotros. La única solución que encontré fue la de poner tierra de por medio. Y así lo hice. Más de 700 kilómetros de distancia para que me sobraras tú. Más de 700 kilómetros para dejar de quererte. Y cuando estaba a punto de olvidarte, tú siempre volvías. Y yo era tan ilusa que creía que lo tenía todo bajo control. Que solo era una foto, que solo era una broma, que solo era una noche. Volvía a desbaratarme de arriba a abajo. No quería entender que no podíamos ser amigos. No podíamos serlo porque te quería. Qué manera de romperme. Qué forma de partirme en dos.

Laura Lozano

 

¿Esta es la vida que quieres?

¿Qué se supone que tienes que hacer cuando no sabes que es lo que quieres hacer? ¿y cuándo crees que la vida no va cómo debería? creo que rabia, impotencia y tristeza, vaya mezcla. La primera porque sientes que estás perdiendo el tiempo constantemente, crees que hay una oportunidad para ti en algún otro lugar de este recóndito planeta y te empeñas en aferrarte a los pocos motivos que te dicen que te quedes para evitar salir ahí fuera a descubrirlos. Impotencia, porque ya no tienes curiosidad, porque te da miedo volver a dejarlo todo, porque ya no quieres descubrir.  Y tristeza porque sabes lo que vales y te estás conformando con muchísimo menos. Ya no reivindicas. Te has rendido. La incerteza de no saber qué es lo que buscas te está matando. Tu propio silencio es tu peor enemigo ahora mismo. Piénsalo, ¿esta es la vida que quieres?

Laura Lozano

Sigue luchando, ya queda menos.

De repente un día pasa. Pasa que deja de importar el trabajo. Deja de importar el dinero. El partido de los domingos, el restaurante al que quiero ir, ese viaje que tengo en la cabeza. Todo deja de importar porque en ese momento lo más importante es ‘que todo salga bien‘. Nada más simple que eso. De repente se rompen todas las prisas, los compromisos y las citas. Y te das cuenta de que por mucho que te esfuerces en llevarle la contraria a la vida, ella siempre tiene otros planes para ti. Le da igual si estás preparada para pasar por ellos porque ella ya ha decidido que lo harás. Demuéstrale que no vas a rendirte. Plántale cara. Que no se agote ni la fuerza de tus suspiros. Sigue luchando. Ya queda menos.

Laura Lozano

 

un martes efímero

Hoy tal vez hayas perdido el metro. Te han hablado como si no valieses nada. Hoy no has recibido ese mensaje que tienes tantas ganas de leer. Has metido un poco la pata. Cuando has vuelto al coche, había una multa. Te has resbalado delante de toda esa gente. Has llegado tarde. Querías volver a casa a los diez minutos de haber salido por la puerta. O tal vez has llegado a casa sin energía. Respira, tan solo es un mal día. Y un mal día solo tiene 24 horas. No tires la toalla, mañana todo habrá acabado. Sigue luchando.

Laura Lozano

verano

Hoy se me ha hecho tarde en la cama. Voy a comer cualquier cosa. ¿Salimos?. Te recojo en la puerta de tu casa. ¿Vamos a la playa?. Ponme al día de todo lo que te ha pasado con ‘este’ desde diciembre. No le des más vueltas. Un bañito y que el sol se encargue del color de esta tarde. ¿Te apetece tomar algo?. Una coca cola con dos hielos. Pero sin limón. ¿Tú qué quieres?. Ya que estamos… ¿cenamos juntas?. Va, nos cambiamos y comemos algo en cualquier bar. En 15 minutos aquí. Pantalón corto, top y sandalias.  Nos hemos pasado pidiendo, ya no puedo más. ¿Quedamos con estos en la terraza?. Un gin-tonic. Mi canción favorita. Ven conmigo a bailarla. Otro gin-tonic. No hay quién nos pare. Hasta que salga el sol.

Laura Lozano

cuida lo que tienes

No siempre tienes razón. No lo hagas si no lo sientes. Trata de entender las cosas. Paciencia y comprensión. No eres a la única a la que le duelen las palabras, los gestos. No seas egoísta. Ponte en el lugar del otro. Haz las cosas fáciles, se puede. No te enfades por cosas que no merecen la pena. Recuerda que ese tiempo que estás molesta lo estás dejando de disfrutar, es decir, lo estás tirando a la basura. No llores. Y si lloras, cuéntame porqué, vamos a solucionarlo. Dale más motivos a esa persona para que se quede que para que se vaya. Deja tu orgullo a un lado, sirve de poco. Reinvéntate antes de que sea demasiado tarde. Y quiere. Sin prejuicios ni reproches. Vamos a volverlo a intentar.

Laura Lozano